UN POEMA PARA SAN JUAN

 Para ti, mujer...

En el palpitar de mis palabras, mi corazón se soslaya totalmente,

¿Acaso eres tú mujer san juanera que oblicuamente desvías mis pensamientos?

En San Juan brilla tu risa en la aurora,

mujer de ojos profundos y alma serena,

caminas entre las flores, cual diosa que enamora,

tu paso deja un rastro de belleza y de pena.

 

En tus manos llevas sueños de esperanza,

tu corazón es un canto de ternura,

san juanera, luz que nunca se cansa,

tu amor es un refugio de dulzura.

 

Tu voz es el susurro del viento en la sierra,

armonía que envuelve con su canto eterno,

eres musa que inspira la poesía y la guerra,

mujer valiente, tu espíritu es tierno.

 

Tus cabellos son las olas del mar embravecido,

tu mirada, faro en la noche estrellada,

san juanera, en tu ser todo ha sido,

una historia de amor, pasión y mirada.

 

En los campos de San Juan florecen tus huellas,

cada paso, un poema que el alma recita,

mujer noble, entre todas ellas,

tu esencia es la flor que el corazón invita.

 

Eres el eco de los montes y los ríos,

san juanera, canto eterno de la tierra,

tu presencia, el fin de todos los desvaríos,

mujer que en su sencillez, el universo encierra.

                                                                                                                Autor: José Cantillo 

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